INAEM Logo

Herramientas Personales

Carácter del CTE

Usted está aquí: Inicio / CTE / Historia / Carácter del CTE

En el 2006, el curso se dedicó íntegramente a la reflexión y a la renovación del modelo formativo, interrumpiéndose la actividad formativa. A partir de ese momento se estableció una sistematización del trabajo docente que ha implantado nuevas formas de trabajo y, sobre todo, una mejora evidente en la planificación.

En este modelo,  una reducida plantilla estable es la que coordina  al resto del equipo docente, tutoriza a los estudiantes, mantiene la coherencia en la organización de contenidos, transmite la filosofía del centro y  constituye el puente entre el centro de formación y el medio profesional. Fue así como se generó la figura del coordinador de la especialidad como elemento clave de la organización. El equipo fijo configuró una organización muy próxima parecida a la del entorno profesional del espectáculo, con una estructura parecida a la mayor parte de las empresas del espectáculo: pocos escalones entre los puestos superiores e inferiores, participación e implicación de todos, cultura corporativa fuertemente implantada en el subsector y caracterizada por una gran flexibilidad en las tareas interdisciplinares y por el trabajo por objetivos.

El punto fuerte del equipo fue, por tanto, considerar la formación, igual que el espectáculo, una tarea colectiva que exige un pacto entre los participantes para lograr un objetivo con las aportaciones de todos.

Hoy, el modelo formativo del centro tiene como notas distintivas:

  • La flexibilidad en sus programas, que permite la ágil adaptación a los cambios (el currículo se revisa cada dos años).
  • Una plantilla estable reducida y un amplio número de colaboradores externos.
  • La vinculación estrecha al entorno profesional.
  • Un profesorado activo en el entorno productivo.
  • Una pedagogía activa.
  • La centralidad permanente al producto artístico.